Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta maltrato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maltrato. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de enero de 2011

FALTAN ACTIVIDADES DE DETENCCIÓN PRECOZ Y RECONOCIMIENTO DE LA VIOLENCIA PARA ADULTOS

La mujer que está siendo maltratada ha de participar activamente en su propia protección, pero no es tarea fácil si no se crean unos mecanismos de educación permanente que le permitan protegerse por sí misma. Son muchas las actividades que se realizan para menores y adolescentes como prevención de la violencia de género. Hay infinidad de congresos y jornadas en las que participan especialistas en este campo. Hay libros, spots publicitarios institucionales o no, la mayoría de ellos enfocados a la mujer herida, a los golpes, la sangre y la muerte. Pocos hacia los primeros estadios de la violencia que a veces se eternizan, que son los de la violencia psicológica y el paso a paso lento y firme que la hace perpetuarse o derivar en agresiones físicas. Pero ¿cuántos cursos, jornadas, congresos o seminarios se crean pensando en la gente adulta no especializada en violencia de género? Actividades dirigidas a mujeres que NO han sido maltratadas, pues todas en potencia pueden serlo un día. Casi inexistentes. Y muy pocas también las que se destinan a mujeres que ya han sido víctimas, incluso las esperables en casas de acogida.
Cuando se llega a la violencia física como la que muestran las campañas, el maltrato está muy avanzado y prácticamente sólo se puede salir de él con ayuda externa. Hay que identificarlo antes para poder escapar por los propios medios.
Hay que reclamar mayor difusión social de lo que es el fondo y cuáles son las formas de la violencia de género y sus secuelas. 
Una persona básicamente entiende -y máxime con el tipo de  publicidad que se da a la violencia de género- que hay maltrato cuando hay violencia física. Las mujeres están realmente muy poco preparadas para detectar otras formas de violencia, entre otras cosas porque éstas pasan inadvertidas al resto de la población y suelen producirse entre cuatro paredes. Muchas ven un ojo morado en otra y se dicen a sí mismas "Yo eso no lo aguantaría", pero están aguantando otro tipo de golpes y ni siquiera son conscientes de ello. Hay que reclamar mayor difusión social de lo que es el fondo y cuáles son las formas de la violencia de género y sus secuelas.

Entrenar la inteligencia emocional podría prevenir la violencia de género.

CO-AUTORA DEL LIBRO 'MALTRATO PSICOLOGICO EN LA PAREJA'

Macarena Blázquez: "Entrenar la inteligencia emocional podría prevenir la violencia de género"

Cuando abundan los estudios sobre violencia de género y, sobre todo, maltrato físico, dos investigadores extremeños --Juan Manuel Moreno, profesor de la Uex, y Macarena Blázquez, psicóloga-- se han lanzado a abordar el que suele ser el paso previo: el maltrato psicológico en la pareja. Su novedosa propuesta --prevenirlo mediante el entrenamiento de la inteligencia emocional-- ya está en las librerías bajo el título Maltrato psicológico en la pareja. Prevención y educación emocional (Editorial EOS). Macarena Blázquez explica a EL PERIODICO las claves de esta obra.
--¿Cómo puede la inteligencia emocional prevenir el maltrato?
--Pues a través de un dominio de las habilidades emocionales (el estado de ánimo, el manejo del estrés...) que permita mantener una relación de pareja de manera saludable. Hay que tener en cuenta que muchas investigaciones e informes (de la Organización Mundial de la Salud...) indican que el maltrato psicológico es incluso más pernicioso que el físico, constituyendo la antesala del mismo.
Nosotros lo que proponemos es usar la educación o inteligencia emocional como alternativa a la violencia. Hay parejas cuya relación desemboca en una situación violenta porque previamente han tenido problemas comunicacionales, por ejemplo, y no saben resolver esos conflictos de forma constructiva.
--Entonces, su propuesta es una especie de preparación para tener éxito en la vida en pareja.
--Sí, pero no como un cursillo para parejas en crisis, sino como un entrenamiento para cualquier tipo de persona que desee vivir la pareja de manera plena y saludable.
--Para evitar, mediante ese entrenamiento, posibles episodios de maltrato psicológico.
--Exacto, pero queremos destacar que no es necesario que se haya producido una situación de violencia previa. Ese es el aspecto más novedoso de nuestra propuesta, que se puede aplicar de forma individual o en el ámbito clínico, educativo... para prevenir una futura violencia.
--¿Pero en qué se concreta el maltrato psicológico?
--Es el maltrato de tipo emocional, es decir, es aquel que se basa en la monopolización, en el insulto, en tener controlada a la persona maltratada. Hay autores que lo definen como la "muerte virtual del alma", lo que quiere decir que esa persona acaba siendo anulada de forma sistemática hasta la despersonalización y pérdida de su propia identidad.
--Un tipo de maltrato que puede, a su vez, desembocar en el físico. ¿Estos dos tipos de violencia se producen siempre de forma simultánea?
--Hay investigaciones que dicen que no, pero por lo general sí; si se produce el maltrato físico, ha tenido lugar el psicológico. Simplemente, porque cada una de las manifestaciones que componen el maltrato psicológico, por ejemplo, las humillaciones, los insultos, etcétera, llevan a que esa persona perciba una imagen completamente desvalorizada de su pareja y, finalmente, acabe maltratándola físicamente. Se rompen las barreras del respeto, por decirlo de una forma coloquial, porque no existen más recursos relacionales que el empleo de la violencia.
--¿Podría contribuir este programa a reducir los casos de violencia de género?
--Sin duda alguna, entrenar la inteligencia emocional podría prevenir la violencia de género. Lo que pasa es que el programa no va dirigido a combatir exclusivamente la violencia de género, va dirigido a combatir la violencia conyugal, es decir, tanto puede ser la que se origina del hombre a la mujer como de la mujer al hombre. De hecho, está comprobado que la mujer emplea el maltrato psicológico en una tasa bastante elevada, en muchos casos mayor que el del hombre.
--¿Entonces va dirigido a cualquier persona?
--Efectivamente. No tiene una mera intención clínica, o sea, no va dirigido a personas que consideren que tienen un problema (que piensen "yo soy un maltratador" o "yo soy una víctima"), aparte de que se ha demostrado que eso son mitos. En este sentido, queremos hacer hincapié en que cualquier persona puede utilizar el programa, tenga pareja o no, porque no deja de ser una fuente de crecimiento o entrenamiento personal.
--¿Pueden poner un ejemplo de alguna de las estrategias que proponen para entrenarse para la vida en pareja?
--En realidad, no, porque el programa es complejo y diverso. Se divide en cinco áreas que, a su vez, se componen de cinco sesiones y, en cada una de ellas, se proponen una serie de actividades para trabajar lo aprendido. Lo mejor es leer el libro e intentar aplicar lo que propone con cierta continuidad.

Desmontando ideas falsas.

Casadas o no, la misma violencia

Las declaraciones del obispo de Alcalá de Henares y responsable del área de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Reig Pla, que afirmó que los matrimonios católicos "son menos dados a la violencia de género que las parejas de hecho" han desatado la polémica. Las asociaciones de mujeres y los expertos han saltado al vuelo criticando con dureza las palabras de Reig Pla. La violencia se produce en cualquier tipo de familia, dicen. También en las católicas.
El 42% de las 71 mujeres víctimas mortales de la violencia machista en 2010 estaban todavía casadas, según datos de la secretaría de Estado de Igualdad. Sin embargo, si se restan a esas 71 mujeres todas aquellas que aún no estaban en edad de casarse (jóvenes de 16 años, por ejemplo), la cifra superaría el 49%. El delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente critica a Reig Pla y se pregunta: "¿Por qué en vez de excusar a los matrimonios católicos de que no sufren violencia no asumen el problema y aportan soluciones?".
También el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, opinó que la Iglesia "puede hacer mucho por la igualdad entre varones y mujeres". "Es importante", dijo, que "no equivoque el diagnóstico" sobre las causas de la violencia de género.
Igualdad se apoya en otro dato para desmontar la teoría del Obispo de Alcalá de Henares: el 54,17% de las llamadas realizadas al 016 este año para consultar problemas de violencia machista son de mujeres casadas. Un porcentaje que se eleva al 72% si se contabilizan solo a las mujeres que están en edad de casarse. Las órdenes de protección otorgadas a las víctimas también están equilibradas.

Carmen tardó años en dar el paso. En los más de 10 que llevaba casada, los malos tratos físicos y psicológicos fueron constantes. Prefiere no dar su verdadero nombre, y con voz muy suave cuenta que se casó joven, con apenas 20 años, y que los golpes llegaron muy pronto. "Antes ya me había apartado de mi familia y de mi entorno. Cuando me dio la primera bofetada yo ya vivía por él y para él. Me sentía inútil, ridícula, tonta", recuerda. Pronto llegó su primer hijo. Y después el segundo. Pensó que ya no podía dejarle.
Esta mujer de 32 años explica que se sentía como una muñeca que intentaba no enfadar al ogro. "Pero siempre encontraba motivos para la bronca", narra. "No podía hacer nada. Me ocupaba de los niños y de la casa. Me dejaba ir a recogerles al cole y de vez en cuando a tomar un café con las otras madres", dice. Nunca contó a nadie lo que le estaba pasando.
El día que decidió huir fue por los niños. "El pequeño llegó histérico del cole con una carta de su profesora. Se había peleado y lloraba por miedo a que su padre se enterara", cuenta. Ese día, Carmen decidió irse. Los motivos que la habían retenido junto a su agresor se esfumaron. Los hijos, la falta de dinero, el miedo de no tener donde ir... Las lágrimas del niño los borraron esa mañana.
Los motivos de Carmen no son extraños. Son muchas las mujeres que tardan en dar el paso. O que, como más del 70% de las asesinadas este año por los machistas, nunca llegan a darlo.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El asesinato de una mujer en Barcelona eleva a 70 las víctimas de la violencia machista

El presunto asesino, que no tenía denuncias por violencia de género, se lesiona y se entrega a la policía tras cometer el crimen.- La Guardia Civil continúa la búsqueda de la mujer desaparecida en Madrid

EL PAÍS / AGENCIAS - Madrid / Barcelona - 17/12/2010
Un hombre ha matado presuntamente esta mañana a su pareja en la vivienda que compartían en Sant Maria de Palautordera (Barcelona) y después se ha entregado a la Policía Local de la vecina Sant Celoni. En estos momentos se encuentra custodiado por los Mossos d'Esquadra en un centro hospitalario, donde le están atendiendo de las heridas que se ha infringido para tratar de suicidarse tras cometer el crimen. La fallecida, cuya identidad no ha trascendido de momento, tenía 43 años y era española y su presunto asesino, identificado como Francisco L. C. y también español, 35. Los Mossos, que han iniciado una investigación para esclarecer los hechos, han informado de que no había denuncias por violencia de género.
El hombre se ha presentado hacia las seis de la mañana en la comisaría de Sant Celoni y ha confesado que había matado a su mujer, crimen que han comprobado los agentes policiales al acudir su domicilio, en la calle Can Pins. El forense tendrá que determinar las causas exactas de la muerte de la mujer, porque el cuerpo no presenta signos aparentes de arma blanca o de fuego, según fuentes próximas a la investigación.
Con este crimen, se elevan a 70 el número de mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas en España en 2010 -de ellas, 11 en Cataluña- a falta de 14 días para que acabe el año, 15 más que en 2009. Este fuerte incremento se registra tras un año especialmente benigno en lo que a violencia de género se refiere, ya que 55 mujeres muertas en 2009 sumaron el número más bajo desde que existen datos estadísticos fiables, a partir de 2003. El repunte de este año no alcanza las 77 mujeres asesinadas en 2008.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El maltrato en India.

En Delhi, India, cada 12 horas muere una mujer quemada por su marido. La rocía con queroseno y la prende como una antorcha. Después denuncia el hecho como un accidente o un suicidio. ¿El motivo? Que la dote ofrecida por los padres de la novia no se consideró suficiente. Así, matándola, puede ir a buscar otra mujer, con otra dote con la que sobrellevar unos cuantos años más su pobreza. Parece difícil de creer, y sin embargo no es mucho peor que el comportamiento que persiste en el resto del planeta. El problema del maltrato a la mujer no tiene fronteras culturales.

Quiza habría que empezar por reeducar a nuestros jueces...

Tribunales/ Laopinióndemurcia.es 14-08-2010

La Audiencia revoca doce sentencias por violencia de género en pocas semanas

Los magistrados dicen que no todas las agresiones a mujeres pueden considerarse como actos de dominación machista

F. J. MORENO La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia, que preside la magistrada María Jover, dictó en las últimas semanas una docena de sentencias en las que se revocan condenas de prisión impuestas por el delito de violencia de género. Estas penas se sustituyeron por penas de multas o de localización permanente, amparándose en que «no todas las agresiones a mujeres pueden ser consideradas como actos de dominación machista», según declara el magistrado Juan del Olmo en una de sus últimas sentencias, en la que se sustituyen los nueve meses y un día de prisión impuestos por un Juzgado de lo Penal de Murcia a un hombre que agredió a su ex compañera por seis días de localización permanente por una falta de lesiones.

En esta resolución, el magistrado se refiere a las dos líneas jurisprudenciales que se mantienen en el Tribunal Supremo, una de las cuales es partidaria de condenar por violencia de género en todos los casos de agresión del hombre hacia la mujer y otra en la que sólo se debe hacer cuando los hechos probados acrediten que la violencia fue debida a una dominación machista.

El magistrado dice que «la Sala, pese a esa doctrina discrepante, considera amparada constitucional y jurisprudencialmente la exigencia de acreditación de la reiterada situación de desigualdad o de dominio del varón sobre la mujer». Así, el magistrado Augusto Morales sustituyó una pena de seis meses de cárcel por un mes de multa a un hombre que agredió a una ex compañera en Jumilla al negarse ésta a darle el dinero que le exigía.

Las asociaciones de jueces y magistrados han pedido al Tribunal Supremo una línea jurisprudencial única para evitar las discrepancias que han surgido entre las distintas Audiencias Provinciales.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Machismo adolescente.

Ya son 68 las mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas en lo que va de año en España. Conocemos, también, los resultados del estudio realizado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género y la Universidad Complutense de Madrid, sobre “Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia”. Pues bien, el estudio arroja unos resultados escalofriantes: el 13% de los chicos afirman haber maltratado en alguna ocasión a una mujer; pero lo más terrible de todo es que muchos de ellos no tienen ni siquiera claro el concepto de maltrato. La Real Academia define maltratar como “tratar mal a alguien de palabra u obra” y, a pesar de ello, el 35% de los adolescentes varones cree que “controlar todo lo que hace su pareja” no es maltrato, el 18% de los chicos tampoco cree que “insultar” sea nada malo y, lo que es aún peor, el 23% cree que “hacer sentir miedo a tu pareja” no es violencia machista.
La Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género asigna al sistema educativo “la transmisión de valores de respeto a la dignidad de las mujeres y a la igualdad entre hombres y mujeres”. Por tanto, desde nuestros colegios e institutos –también en el seno de nuestras familias-, debemos instruir con valentía, claridad y determinación a nuestros jóvenes en valores de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, ya que, como ha dicho el Delegado de Gobierno para la violencia de género, “debemos trabajar desde la acción preventiva, pedagógica y educativa para intentar superar el machismo”.

martes, 7 de diciembre de 2010

"No se ha hecho justicia"

Su padre mató a su madre tras 42 años de maltrato - Los jueces le condenaron el viernes por homicidio - Ella ha hipotecado su casa para los gastos del juicio, cuyo fallo va a recurrir

"EL PAIS" CHARO NOGUEIRA - Madrid - 21/11/2010
Se ha quedado al borde de las lágrimas al ver la sentencia que condena por homicidio -y no por asesinato- a su padre por haber matado a su madre. Mejor recurrir que llorar, ha decidido Natalia Serrano Lang. Y eso hará, porque "no se ha hecho justicia". Llama asesino a su progenitor, contra el que declaró tras un biombo a finales de octubre, cuando se habían cumplido dos años desde el día fatídico: aquel 23 de septiembre de 2008 en que Antonio Serrano Checa mató de 11 puñaladas a su esposa, la alemana Christine Lang, en la casita de campo donde se había refugiado. Era la víspera de la vista de divorcio. La mujer lo había pedido tras 42 años de maltrato sin una sola denuncia.

Pregunta. Hija del agresor y de la víctima. ¿Cómo se vive con eso?
Respuesta. No es solo una tragedia tremenda. Vivir con ello es superdifícil. Es algo que vas a tener ahí el resto de tu vida. El dolor se irá mitigando, pero siempre va a estar ahí. También están los problemas burocráticos, legales, financieros con los que uno se encuentra luego.
P. Además de la tragedia...
R. Los funcionarios dan por hecho que uno sabe cómo funciona todo lo que viene después, y no es así. Seis días después del asesinato de mi madre me llamaron para que me presentara en los juzgados sin saber para qué. Me encontré con el juez instructor, la fiscalía y la abogada defensora. Me interrogaron y yo iba sin abogado, sin nada.
P. ¿Se sintió indefensa?
R. Totalmente. Me di cuenta de que, o me andaba lista, o la maquinaria de la burocracia y la legislación me iba a comer viva. En lugar de sentarme a llorar a mi madre, cosa que hacía en la intimidad y por las noches, busqué un buen abogado y vi cómo actuar. No he tenido tiempo para el duelo.
P. ¿Nadie asesora a las víctimas colaterales?
R. No. La intención es muy buena. Al principio se vuelcan, pero me siento sola, desamparada por las instituciones. Me enteré de cómo había muerto mi madre por una providencia del juzgado.
P. ¿Se ha sentido culpable de la muerte de su madre?
R. No, y eso que hay gente lo ha intentado con comentarios como "¿por qué no te llevaste a tu madre?", "¿por qué no denunciaste los malos tratos?".
P. ¿Por qué no lo hizo?
R. Porque llevarse a la persona no arregla el problema. La iba a acoger cuando se produjera el divorcio. Solo cuando había muerto me enteré de que le habían ofrecido una casa de acogida porque tenía un perfil de riesgo. Cuando contaba lo violento que era mi padre, la gente me decía que no era para tanto.
P. ¿Se llega a considerar que la violencia es normal cuando se convive con ella?
R. Sí. Hubo una época en la que yo pasé por un sometimiento similar en una relación de pareja. Lo hablaba con mi madre y ella me decía "hija, es que los hombres son así". Hasta que un día dije ¡qué van a ser así! Entonces volví a la lucha de explicarle que ella no podía seguir así.
P. ¿Qué edad tenía usted?
R. Cerca de 30 años. Mi madre venía de una situación muy difícil. Hija de la guerra, con un padre violento que se ensañaba con su mujer y con su hija. Mi padre se encargó de continuar con ello. La aislaba y así ella no podía ver que había otro tipo de vida. Empezó a descubrir eso cuando tomamos la decisión de que se divorciara.
P. Parece una condena hereditaria. Su abuela, su madre y usted han sufrido malos tratos.
R. Sí. Va pasando de generación en generación. Adoptamos los modelos de conducta que vemos en casa y si no tienes la posibilidad de salir de ese círculo te crees que es algo normal y te quedas atrapada.
P. Su madre aguantó 42 años antes de pedir el divorcio.
R. Yo le di el empujoncito. Una tarde me dijo "hija, he estado escuchando un programa de Gemma Nierga
sobre mujeres maltratadas psicológicamente y, por lo que han contado, a mí me parece que yo lo soy". Eso fue en agosto de 2007. Fue como quitar la espita de la granada. "¿Así te das cuenta, con todo lo que yo te he dicho durante años?", le contesté. Ella estaba muy deprimida. Tan anulada que cuando la abogada le preguntaba algo me miraba para que contestara yo. Y eso una mujer que era enfermera de neonatos, hablaba cuatro idiomas y le interesaba la vida.
P. ¿Por qué quedó atrapada con esas cualidades?
R. Porque mi padre la tenía aterrorizada.
P. ¿El detonante del crimen fue el divorcio?
R. No. Fue el dinero, el reparto de los bienes que había que hacer. Él la ha matado porque no hizo su santísima voluntad, como siempre había hecho.
P. ¿Qué siente hacia su padre?
R. Algo de indiferencia y una inmensa tristeza por cómo nos ha destrozado la vida a todos, incluido a sí mismo. No era necesario. Podíamos haber sido muy felices. Somos personas de clase media, una familia más de Aluche [un barrio de Madrid]. Jamás le voy a perdonar la vida que le ha dado a mi madre, sobre todo el último año.
P. ¿En qué se apoya para salir adelante?
R. En mi madre. Lo único que quiso es que yo fuera feliz y lo intento por ella. Me gustaría luchar contra la violencia de género, pero no sé cómo. Ojalá mi experiencia le sirva a alguien.
P. ¿Qué planes tiene?
R. Estoy muy despistada. He esperado el juicio para que hubiera una especie de corte y poder empezar. Pero ahora veo que no se ha acabado todo. Tendré que estar pendiente del recurso, de si él ha pedido reducción de condena, tercer grado... No me puedo olvidar aunque quiera. Es como si me acompañara un fantasma.

42 años de maltrato, 11 cuchilladas y un homicidio

- La alemana Christine Hedwig Lang y el español Antonio Serrano se casaron en octubre de 1965 en Suiza. Según la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, los malos tratos duraron desde la boda hasta la muerte de ella, en septiembre de 2008.
- La familia se instaló en Madrid en 1974 y abrió un bar. Al final, la mujer tuvo que ganarse la vida con un trabajo de asistenta. Era enfermera.
- La Audiencia Provincial ha condenado al marido a 13 años por homicidio con abuso de superioridad y agravante de parentesco. Descarta el asesinato por no considerar probada la alevosía. Considera atenuante que él se entregara a la Guardia Civil. El fallo añade otros tres años de prisión por violencia de género habitual. Dicta alejamiento de la hija durante 20 años.

Y tu, ¿que opinas?